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Revista de Arquitectura, Urbanismo y Ciencias Sociales
Numero Especial Primer Coloquio Internacional: Ciudades del Turismo
Revisitando la comunidad pesquera tradicional: actores y
pesquería en Puerto Peñasco
Gloria Ciria Valdéz Gardea
Las
comundiades pesqueras han sido percibidas por los estudiosos como
espacios
donde se da una gran homogeneidad ocupacional y cultural en donde sus
habitantes son considerados interlocutores significativos
dentro de un proceso de consultación para el manejo de las
mismas. Lo anterior
perpetua una imagen romántica de la comunidad
pesquera, mantiene una estabilidad y definición de la
identidades de los
usuarios de los recursos (pescadores) no permitiendo la
irrupción de la
heterogeneidad del mismo (Hale 1997, 250), y minimiza lo complejo de la comunidad pesquera actual.
El
análisis invita a revisitar teórica y
etnográficamente el lugar que ocupa en la
actualidad la llamada comunidad pesquera tradicional
a la luz de las
transformaciones económicas que visualizan el
carácter híbrido de las
pesquerías, con una variedad de actores sociales
que interactúan en el marco del desarrollo turístico, el
crecimiento urbano, y
el carácter fronterizo del área.
Podemos
avanzar que el concepto de comunidad
pesquera resulta insuficiente para analizar lo que acontece en las
áreas
pesqueras del Alto Golfo de California. Por lo anterior Breton (2001,
385)
prefiere hablar de comunidad pesquera “virtual” o “funcional”
más que de una comunidad
“real” o “territorial”; Alcalá (1999, 132) propone la
noción de “región
litoral” para identificar el espacio de referencia propio de los
habitantes de
las comunidades, y McGoodwin (2001, 35) nos recuerda que las
pesquerías no son
regiones acuáticas con recursos vivos, ni regiones donde ciertos
métodos de
pesca son utilizados, sino que son la articulación
de ecosistemas naturales marinos con actividades humanas.
En
el caso de Puerto Peñasco se
presume que
estas articulaciones han sido agresivas desplazando espacial y
simbólicamente a
la actividad pesquera y sus actores. Ante ello es necesario conocer
¿cómo
percibe el pescador estas articulaciones?, ¿cómo percibe
su identidad antes
estos cambios, se sienten pescadores?, ¿se perciben integrantes
de una
comunidad pesquera?, ¿cuál es el valor que le dan a su
espacio?, ¿cómo lo
diferencían de los otros?.
De
esta manera, este trabajo basa su estructura en las narraciones a
través del
tiempo de los pescadores para explicar y definir el pasado y presente
de Puerto
Peñasco y los distintos significados que le dan al lugar y al
rol que ocupa el desarrollo
turístico en la comunidad. Las narraciones sobre estos impactos
dependen del
posicionamiento histórico y contextual de cada actor en el
área; las
narraciones son poderosas fuentes para rescatar lo que Méndez
Sáinz llama
“imaginario colectivo” el cual puede
proveer elementos históricos através de la
anécdota o la toponimia. De allí que
en este trabajo se citen además de las entrevistas, fragmentos
de textos
periodísticos, y notas de campo. La idea es tratar de ver a
Puerto Peñasco no
como una organziación formal o cerrada, sino procurar entenderla
como
multi-organizacional (Czarniawska 2002, 4) un espacio resultante de la
pugna
discursiva y de la interpretación y materialización
física del pasado y del
presente, en donde se realizan actividades e interacciones sociales por
actores, individuos y grupos que provienen de diversas trayectorias e
historiales reunidos en un solo punto geogáfico temporal
(Gaggiotti 2006, 33).
Lo
anterior rebasa la noción de “homogeneidad ocupacional y
cultural” en una
comunidad pesquera, y acentua la complejidad de ésta
especialmente en
comunidades como Puerto Peñasco en donde la presencia del
turismo genera una
gran diversidad económica en un contexto fronterizo complejo y
polisemico.

Las
principales técnicas de trabajo de campo utilizadas son la
observación y la
entrevista complementadas ambas con el análisis narrativo
documental
especialmente de la prensa escrita. La elección de estas
técnicas obedecen a la
intención de mantener las voces locales y mostrar esa
“yuxtaposición, ese
mosaico de sentido que se crea en la práctica y en la
acción” (Giaggotti 2006, 56)
en Puerto Peñasco entre lo escrito, lo hablado y lo que se dice
recordar que se
decía en el pasado a partir de testimonios en el presente, con
perspectivas
hacia el futuro.
Estructura
del trabajo
En
el elenco narrativo se incorpora un breve repaso de la importancia
histórica de
la industria pesquera en Puerto Peñasco. Los dilemas
políticos y económicos que
ha representado para el gobierno mexicano el desarrollo de las
pesquerías; las
políticas implementadas por éste en los años
noventas con momentos importantes
como los cambios en el artículo 27 de la
Constitución,
la declaración de la Reserva de la
Biosfera y Delta
del Río
Colorado que hablan del cambio de enfoque hacia el sector pesquero de
uno productivista a un enfoque
conservacionista
(McGuire and Valdéz-Gardea 1997; Breton 2001;
Valdéz-Gardea 2007). Implicito en
este enfoque iba un discurso sobre la explotación irracional de
los recursos de
parte del pescador por lo que era necesario revitalizar el área
através del
desarrollo turístico ante una industria pesquera que ya no daba
para más.
Además, factores asociados con problemas ecológicos como “red ties”, o fenómenos como “el
niño”, y el aumento del
esfuerzo pesquero (pangas y barcos
camaroneros)
trajo en conjunto las bajas en la producción pesquera, el
desmantelamiento del
cooperativismo, y por consiguiente la crisis en el sector pesquero.
Las
respuestas a la situación no se hicieron esperar,
en los últimos años el gobierno
mexicano ha
alimentado el desarrollo turístico en la comunidad
através de la inversión de
megaproyectos que han desplazado a los pescadores de espacios que
habían sido
ocupados tradicionalmente para realizar su actividad y a los residentes
de
espacios de recreación y esparcimiento, la playa,
ahora cerrados para el acceso público.
Adicionalmente, en su último intento de desmantelar el sector
pesquero y
transformar a la comunidad en una turística en donde la pesca
sea parte del
escenario “folk”, el gobierno Mexicano está comprando los
permisos de camaron y
promoviendo actividades turísticas con dotes de motocross o
barcos de pesca
deportiva con el acuerdo de que el pescador deje de pescar. Lo anterior
crea un
escenario en donde Puerto Peñasco representa la complejidad y el
carácter
híbrído del final de la transición socio-cultural
y económica de una comunidad
pesquera.
Los
principales cambios que los pescadores consideran han influido en su
situación
actual están relacionados con la perdida de territorio pesquero,
crisis
ecológica de los recursos, aumento del esfuerzo pesquero,
descapitalización de
la industria, y el encrudecimiento en la orientación de las
políticas de
desarrollo económico para la localidad encaminadas al desarrollo
turístico.
En
ese contexto, y por cuestiones de tiempo abordaré hoy
sólo una de las preguntas
base de este trabajo, aquella relacionada con las percepciones de los
pescadores ante los cambios originados por el desarrollo
turístico.
Procesos
de
cambio en las poblaciones litorales e impactos del turismo
Uno
de los impactos más notorios en la población de Puerto
peñasco a sido su
crecimiento demográfico, tanto de población flotante como
estable. El turismo y
la construcción, elementos indisociables en muchos contextos,
han constituido
el motor de estos procesos de cambio, que han incidido en
múltiples niveles.
Por ejemplo, ello ha conducido a una creciente presión sobre los
recursos
naturales, especialmente el agua, pero también la costa y los
recursos marinos.
La mano de obra previamente vinculada al sector de la pesca es
atraída por estas
nuevas actividades contribuyendo al decaimiento de la actividad
pesquera.
El
medio ambiente de los espacios litorales, se han ido alterando
progresivamente.
Las construcciones en la costa transforman con rapidez algunos
ecosistemas
importantes para la reproducción de las especies de
interés para los pescadores,
cito:
“el
ruido
de los yates, del equipo acuático motorizado y la
contaminación afecta las
manchas, ya no atracan en los lugares de antes, el producto ya no
desova, se
aleja por tanto ruidajo que hay y nosotros tenemos que irnos más
lejos,
nosotros hemos sido afectados no tenemos lugar para entrar porque es
para el
turismo, desde nuestras playas que eran nuestras nos corren, ni parkear
podemos
en la “bajada”, el turismo se está posesionando de los
muelles.
Lo que se conserva es porque ya no se puede
mover como el cerro de la ballena, cerro la choya, otro es el cerro
prieto y
esos hasta hoy, no los han podido mover.
Pesca e identidad
El
nacimiento de la comunidad tiene su origen en la pesca. Por lo que no
es
difícil entender la importancia de la identidad pesquera en la
narrativas de
los residentes como resultado del uso y ocupación de una
región durante
generaciones. Para algunos de ellos el desarrollo turístico lo
que hace es
“borrar” esa identidad al desaparecer o no tener acceso a espacios
tradicionales por parte de los pescadores a los cuales se les ha
impreso
significados a lo largo de la fundación de la comunidad.
Las
narrativas de los actores articulan un discurso que lleva el mensaje
de: “el pescador ya fué, la costa y el
litoral se han transformado en el
escenario de y para el turista, el verdadero hacedor de la ciudad
actual”.
Al
respecto don Jésus, expescador de 73 años de edad
originario de Sonoyta, Sonora
comentó:
“-para
nosotros no hay futuro porque a nosotros nos
queda muy poquito de vida, la gente que tenemos entre 60 y 70
años aquí en
Peñasco ya nos queda muy poco y pensar en el futuro ya eso
sería más porque
nosotros siempre hemos sido pescadores, y nos sentimos y queremos al
mar y a
los pescados como familia de nosotros… lo que pasa en este caso ya
están
queriendo desaparecer la pesca y para nosotros “cuál futuro?” no
podemos
aprender inglés, no podemos aprender a cocinar y trabajar en un
restaurante que
es de lo que se trata, no podemos ser un guía de turista por lo
mismo porque no
sabemos el inglés, entonces para nosotros el futuro es incierto…
antes era muy
fácil, éramos amigos todos, porque nos conocíamos
íbamos al muelle y alguien
nos regalaba un pescado y ahora vas al muelle y no conoces a nadie,
entonces
para los que tenemos edades de 60 y 70 años ya esas cosas como
que se
acabaron.”
“no
hay
pescadores… ya Puerto Peñasco ya no va ser puerto para pescar,
en pesca
deportiva sí es el caso, ya a Peñasco lo están
convirtiendo en un puerto
turístico…de Peñasco ya se borro lo histórico,
ahora como estamos en una era
nueva, lo que había ya se borro desapareció, entonces
queda en la historia… hay
muchas cosas nuevas que no hay en la historia pasada. Se borraron los
desembarcos que habían en aquel tiempo y llenaron de tierra,
ahí vivía una
parte del pueblo, en esa área de
los
mariscos, había una bajada, había un esterito ahí
estaba un muelle donde se
desembarcaba, entraba el tren a ese muelle entonces con el tiempo se
quemo con
todo y las embarcaciones que estaban ahí. Como le digo, en esa
parte estaba un
pueblito ahorita en la actualidad con los desarrollos están
desapareciendo
esteros, canales, todas esas cosas… lo realmente histórico de
Puerto Peñasco se
está borrando completamente”.
Estos
nuevos usos del espacio no sólo afectan al medioambiente sino
que han impuesto
nuevos usos del territorio marginando progresivamente a la pesca.
La playa por ejemplo se convierte
en paseo marítimo y la avenida sobre la playa se transforma en
sucesión de
restaurantes-bares y changarros de venta de mariscos y souvenirs. Estos
espacios utilizados tradicionalmente por la población local son
ahora ocupados
por foráneos. Generando un proceso de desplazamiento que poco a
poco los
distancia del mar, cuya observación continua siempre
había sido uno de los
rasgos básicos de su estilo de vida.
En
sus narrativas los pescadores hacen referencia a su relación con
los espacios
en donde tradicionalmente efectuaban su trabajo, vivían sus
momentos de ocio,
descanso, y juego y los contrastan con la relación que tienen en
la actualidad.
Don
Miguel, capitán de un barco camaronero de 44
años
comenta: “el desarrollo turístico ha beneficiado sólo a
gente de dinero, se han
adueñado de las playas, todos los territorios eran pesqueros,
las tierras se
vendieron sin tomar en cuenta al pueblo. En
días festivos los taxistas no nos
levantan, en los restaurantes el
servicio es pésimo para nosotros, puro malinchismo no nos
atienden bien, el
mirador está cerrado, se adueñaron no hay entrada antes
eran nuestras playas,
no había ni una casa, ni nada, te podías parkear y ahora
Dios guarde! A palazos
te sacan, En la Choya
se mete uno a la playa y no te dejan los
policías tienen sus medidas, todo está privatizado, todo
está mal ah! pero
hableles en inglés y verá que rápido la atienden.
El puerto se levantó por el
sector pesquero, el turismo se alimenta del sector pesquero. Porque uno
no
puede parkearse?, vaya usted a ver que no hay accesos a la playa,
está pasando
lo mismo que en Kino Viejo, el progreso sigue a las orillas y el pueblo
sin
progreso. El desarrollo para las orillas el pueblo, solo y viejo.”
Através de las
narrativas de los
pescadores podemos conocer el crecimiento y transformación de la
industria del
turismo en la comunidad. Sin duda en los últimos años las
opciones de
diversificación de actividades han ido apuntando cada vez con
mayor intensidad
al binomio servicios-construcción, muchos pescadores han
transitado de la pesca
hacia otras actividades vinculadas al turismo y la construcción.
Sin embargo, enfocar el
análisis del turismo a
partir del impacto que los desarrollos de megaproyectos trae a la
comunidad
limita el análisis de éste colocándolo sólo
como un “producto” de/en un momento histórico
dado (llámese éste globalización).
Lo anterior encartona al turismo como categoría de
análisis y nubla la
presencia histórica de éste en la comunidad así
como las transformaciones que
ha tenido las cuales contribuyen a la construcción de
percepciones diferenciadas
sobre el turismo y los turistas por parte de los residentes y el
percibido
impacto. Si tomamos en cuenta la definición de turismo por Denis
and Fainstein,
(1999, 89) donde el turismo es la actividad demarcada por la
interacción de los
visitantes con la industria del turismo, las interacciones de los
pobladores de
Puerto Peñasco con el turismo no es exclusiva al “boom” de
megaproyectos sino
que estas interacciones han transitado en la comunidad através
del tiempo
provocando la creación de diferentes imágenes en su
relación con la
comunidad, el espacio, y los recursos
naturales.
Por
ejemplo, pescadores narraron sus experiencias cuando niños
trabajando en
actividades relacionadas con el tursimo. Lo anterior es interesante ya
que, aún
cuando existe cierto consenso de que el “boom” turístico
inició a mediados de
los años noventas, el turismo siempre ha estado presente en
Puerto Peñasco.
Historias de turistas llegando a la comundiad por tren con sus
pequeños botes
de pesca deportiva y su equipo pesquero son comunes.
En
“la bajada”, conversamos con Don Jesús, pescador de 55
años de edad originario
de Caborca. Don Jesús se encontraba sentado en una silla
recargada en un pequeño barco para
pesca deportiva.
“…cuando
yo llegué a Puerto Peñasco
tenía como once años de
edad, era una época bastante sufrida, casi no había nada,
no había agua, luz,
todo tenían que traer de afuera de cómo 50 kilómetros
de aquí
traían el agua en las pipas, nosotros le echábamos a los
tambos para tener agua
porque no había nada. Yo recuerdo que ibamos a la escuela y como
nosotros
éramos de escasos recursos teníamos que trabajar para el
sostenimiento de la
familia. Yo me dedicaba al turismo cuando estaba chamaco y todo el
tiempo me he
dedicado a esto. Recuerdo que el turista llegaba a pescar ahí a
la punta del
muelle, algunos traían sus lanchitas y nosotros nos
acercábamos y les
limpiábamos el pescado y nos daban dos dólares…nosotros
le deciamos en aquel
entonces que había “mucho piojo” en el pueblo, era cuando todo
escaseaba aquí,
le llamabamos “muerto peñasco” cuando paraban los barcos de
pescar camarón y
totoaba, se ponía muy feo por eso le pusimos el “piojo” porque
no había
movimiento de nada…nosotros de chamacos nos dedicábamos al
turismo.”
Las narrativas de los
pescadores pueden
mostrar cierta armonia y tensión entre el desarrollo
turístico y la identidad
pesquera. Ello nos dice que los momentos críticos no tienen que
marcar ni
definir toda la experiencia del actor. La frustración ante la
falta de poder
para incidir en los cambios en su entorno tampoco tiene que ser
permanente pues
los sujetos gozan de identidades múltiples que cambian a lo
largo del curso de
la vida conformado por diferentes etapas, necesidades y proyectos:
“pues
hará unos 10 años yo creo para
acá, nomás estaba el
hotelito ese, no era hotel como es ahora (señalando al hotel
Villa del mar).
Tiene muchos beneficios el desarrollo porque trae trabajo, trae
servicios, por
ejemplo nosotros no teníamos luz, no teníamos agua los
puros ricos tenían su
plantita de luz y nosotros no, no éramos ricos, no
teníamos planta de luz y
ahora con este avance que está habiendo tenemos luz, ahora somos
ricos (el
ambiente se animó con una sonora carcajada) ja, ja, ja, ja.
Tenemos todo en
esta vida.”
Reflexiones
finales
El
desarrollo turístico ha impactado diferencialmente a los
pobladores de Puerto
Peñasco más aún, las percepciones de estos
impactos en la vida social, cultural
y económica de los residentes son diversas; sin embargo, ubicar
el análisis de
la crisis en las pesquerías como resultado del desarrollo
turístico de los
últimos años es negar el contexto socio-político
que ha contribuido
históricamente para su desmantelamiento. Por lo que resulta
importante por una
parte, posicionar el análisis de la crisis pesquera en Puerto
Peñasco como multifasetica
producto de la transición hacia un nuevo modelo económico
(estado
benefactor-modernización-globalización), y por la otra
analizar al turismo en
base a su relación histórica, dinámica y
diferenciada con la ciudad, la región
y las fuerzas globales que impulsan su desarrollo además de
conocer la opinión
de los actores, en este caso la de los usuarios de los recursos
(pescadores) y
como sus voces articulan una critica social y política ante
estos procesos.
Bibliografía
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Ficha
bibliográfica:
VALDÉZ GARDEA, G. Revisitando la comunidad pesquera tradicional:
actores y
pesquería en Puerto Peñasco. Topofilia.
Revista de Arquitectónica, Urbanismo y Ciencias Sociales.
Hermosillo: Centro de Estudios de América del Norte, El Colegio
de Sonora, 1 de
septiembre de 2008, vol. I, núm. 1 <http://topofilia.net/valdez.html>.
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